«La soledad es un problema muy importante»

C. S. / Á. P.

CARBALLO

La institución carballesa ofrece una atención flexible y personalizada para la población de más edad

06 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El centro de día de la residencia Abrente, que dirige María Jesús Ares, comienza a celebrar hoy -habrá dos exposiciones y un cuentacuentos- los actos de su primer año de vida con el objetivo de dar a conocer sus servicios entre los potenciales beneficiados.

-¿Cuántos usuarios tiene en la actualidad?

-En estos momentos solo tenemos cuatro usuarias porque falta información, pero queremos darlo a conocer a través de los medios de comunicación para que la gente conozca sus servicios.

-¿En qué consisten?

-Tenemos un horario completamente flexible y se puede elegir jornada completa de ocho horas, media jornada e, incluso, solo por horas. Ofrecemos una atención específica con o sin asistencia, es decir, que tanto atendemos a personas con alguna dependencia como sin ella. Dependiendo del horario que elijan tienen incluido el desayuno, la comida y la merienda con dietas adaptadas y disponen de personal específico, además de atención médica y de enfermería. Además, tenemos rehabilitación básica y cognitiva con terapia ocupacional y sociocultural. También organizamos fiestas, como el carnaval, o excursiones.

-¿Cuál es el objetivo del centro día y qué lo diferencia de una residencia?

-El objetivo es ofrecer a estas personas un servicio que les permita estar durante un tiempo fuera de casa aliviando la carga familiar que pueden suponer para sus parientes, pero sin perder el arraigo ni el contacto con su entorno y su casa.

-¿Cómo incide la soledad en la vida de las personas mayores?

-Es un problema muy importante, sobre todo en el caso de la gente mayor que ha perdido su pareja y que tienen hijos que trabajan todo el día, porque acarrea enfermedades como la depresión o el deterioro físico. En los centros de día pueden tener contacto con gente de su misma edad con la que charlar y estar entretenidas, lo que permite paliar esas dolencias.

-¿Estáis preparados para hacer frente a las distintas necesidades de cada persona?

-Sí, sí, por eso hacemos una valoración de cada persona y le ofrecemos unos servicios adaptados.

-¿Es muy complicada la adaptación de los usuarios?

-Cuando se trata de personas con una gran dependencia, puede surgir algún problema de agresividad o nerviosismo, pero disponemos de profesionales muy cualificados para ayudarlas a adaptarse a un espacio nuevo y con personas desconocidas.

-¿La oferta de este tipo de servicios crece al mismo ritmo que el número de usuarios?

-Vicepresidencia, a través del Consorcio y la Ley de Dependencia, está tratando de ofrecer más servicios como centros de día o ayuda domiciliaria, pero está claro que dentro de unos años se van a necesitar aún más ayudas, sobre todo en el hogar, porque en el medio rural la gente es más reacia a recurrir a estos centros.