Por una vez, las listas de espera en el centro de salud de Carballo han quedado relegadas a un segundo plano. ¿El motivo? La excesiva temperatura que registra el inmueble sanitario provoca que una simple visita al médico pueda convertirse en un auténtico suplicio. Así lo contaba ayer una vecina de la localidad mientras esperaba a ser llamada por su facultativo: «Isto non pode ser, cada vez que veño a por receitas ou a facer algunha consulta xa traio o abano e visto unha camiseta de manga corta porque esta calor é inaguantable». La vecina, recuerda que, a consecuencia de la temperatura, en más de una ocasión ha visto como se desploman en la sala de espera los usuarios tras sufrir una lipotimia. «Esta calor non é boa e como veñas con febre é moi máis prexudicial», exclamó. Comprobación Para comprobar lo que esta vecina cuenta, tan solo es necesario darse un paseo por las diferentes dependencias del ambulatorio. La imagen es la misma: personas despojadas de sus abrigos, sin bufandas y que se abanican con los folletos médicos que hay dispuestos por todo el centro. La mujer también dijo algo que podría ser una característica común a otros edificios públicos: «Isto é unha lata, pois no inverno pasamos calor e despois, cando chega o verán, moitísimo frío». Pero si acudir al médico se puede convertir en una locura, pedir vez, según los usuarios, puede ser peor. Otro de los vecinos cuenta que en alguna ocasión ha estado haciendo colas de 50 minutos soportando un gran calor que se une a las toses y lamentos de los enfermos.