No hace tantos años -¿o quizás sí?- que los niños de Carballo hacían competiciones de carrillanas Gran Vía abajo. Hoy sería impensable, porque la capital de la comarca lo es también del tráfico, «e xa non se pode dicir que isto sexa un pobo», reflexionaba ayer el alcalde, Evencio Ferrero Rodríguez , mientras se exprimía el cerebro intentando localizar el último regalo. Hoy es el gran día, pero los vecinos de la Costa da Morte llevamos unos cuantos disfrutando de esos Reyes anticipados que nos han llegado en forma de actividades lúdicas.
Después de tanto baile, tanto teatro, tanto turrón y tanta celebración del premio Gordo, para algunos será especialmente dolorosa la vuelta a la normalidad. Pero, sobre todo, para los niños, sin tiempo a disfrutar de los regalos que Melchor, Gaspar y Baltasar les han dejado esta noche. Viendo las colas que se han formado en los últimos días en las tiendas de juguetes es fácil adivinar que las próximas veinticuatro horas no les llegarán a nada. Pero, aunque sus cartas parecen no tener fin, en el fondo, lo que más les gusta son los juegos de siempre. No hay más que ver cómo disfrutaron en Baio con clásicos como la gallinita ciega, o cómo se chuparon los dedos con la merienda que les ofreció el Concello de Dumbría, por no hablar de lo que se relamieron en la chocolatada de Carballo o lo que aplaudieron en las representaciones de teatro de Cee. Al final, las que triunfan son las diversiones de toda la vida.
Uno de los nombres que suena de toda la vida en el mundo de la hostelería de Bergantiños es el de Casa Elías. Desde que echó a andar, en Buño, hace ya unas cuantas décadas, la empresa familiar que ahora regenta José Antonio López Villar no ha dejado de crecer y de extenderse, pero siempre -al menos de momento- sin rebasar los límites de la comarca. Primero fue Laxe, después Carballo y ahora le ha tocado el turno a Ponteceso, donde el empresario malpicán inauguró el viernes por la noche su nuevo restaurante-vinoteca, una fórmula que, por cierto, está cosechando muchos éxitos en la zona.
Continuando con los éxitos de la temporada navideña, en lo alto del podio se sitúa, sin duda, la pista de hielo de Carballo. Su promotor, el empresario local César García de Seárez, se mostró más que satisfecho de la aceptación que la iniciativa ha tenido en su tercer año de andadura, con más de veinte mil visitantes a los que hoy, precisamente, se sumarán los últimos. Igualmente complacido se expresó el director de comunicación de Gadisa, José Luis Fernández Astray , por el buen resultado de las pistas de hielo en las que ha colaborado la empresa, tanto financieramente como con regalos, entre ellos osos de peluche y el libro Amor bajo cero , de Xosé Díaz Dopico , que se repartieron a grandes y pequeños.
Pero si de apuestas seguras se trata, no hay otra que triunfe tanto entre los mayores como el baile. Para botón, la afluencia que se registró en la tarde de ayer en la residencia de la plaza de Vigo de Carballo, en la que también actuó el coro Aires de Bergantiños, presidido por Pedro Luis Fernández Pombo y dirigido por Julia Cabanelas . Pero, si quieren comprobarlo, esta tarde tienen una triple oportunidad en Carballo, Cabana y Vimianzo.