La falta de entendimiento entre el Gobierno y la oposición perjudica a los ciudadanos de la Costa da Morte, que se quedan sin un plan de transporte público de viajeros que contribuya a paliar las deficiencias del servicio, agravadas desde la segregación de Arriva. El diputado Alberto Sueiro defendió ayer en el Parlamento de Galicia una iniciativa de su grupo en la que instaba a la Consellería de Política Territorial a acometer «de xeito urxente, nun prazo non superior a seis meses, a posta en marcha dun plan de transporte público de viaxeiros que garanta, cun servizo de calidade, as liñas, os itinerarios e as frecuencias que os concellos de Bergantiños e a Costa da Morte precisan».
El Bipartito eludió toda responsabilidad en la segregación de Arriva, debido a que el proceso se inició durante el mandato del Partido Popular, y presentó un texto alternativo con dos propuestas: la primera, que la Consellería de Política Territorial «culmine a elaboración do plan integral de transporte de Galicia, onde se definan as liñas estratéxicas de orzamento no transporte público en toda a comunidade autónoma», y la segunda, «que no marco do Pitgal, e dentro do primeiro semestre do ano 2008, se poñan en marcha medidas que garantan a mellora do servizo público de transporte de viaxeiros en Bergantiños e na Costa da Morte».
El PP se ofreció a modificar su propuesta para incluir la alusión al Pitgal y sustituir la palabra plan por «medidas especiais», pero no hubo acuerdo. «Lamento mucho -señaló Sueiro- que no tuviesen la sensibilidad de solucionar un problema que es de todos, que es urgente, y en el que los alcaldes y las fuerzas políticas y sociales de la zona estamos de acuerdo».