Diecisiete iglesias de la zona tienen en el santo a su protector. Un recorrido por ellas permiten conocer la huella de su culto
11 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.La festividad del San Martiño marca en el calendario gallego la celebración de actividades invernales como los magostos y la matanza del cerdo.
La práctica de estos actos típicamente tradicionales y rurales de alguna manera están conectadas con la figura de este santo con advocaciones abundantes en las tierras de Bergantiños, Soneira y Fisterra, siguiendo la tendencia gallega que sitúa al patronazgo de San Martín de Tours como el cuarto después del de la Virgen seguido del de San Pedro y después de la figura de Santiago. En la totalidad de las comarcas de la zona, San Martiño ejerce su titularidad en 17 parroquias.
Historia
Este santo nace hacia 375 en Panonia (actual Hungría). Su juventud está vinculada con la carrera militar romana, la cual abandonó a favor de una vida eremítica que le llevó a fundar diversos monasterios hasta que fue elegido obispo de Tours, debido a su obra evangelizadora en tierras francesas.
La influencia del culto de este santo en Galicia no se entiende sin labor emprendida por San Martiño de Dumio, nacido en el mismo lugar que su compatriota. Después de visitar lugares santos llegó a tierras gallegas en la época en las que éstas estaban bajo influencia sueva y consiguió la conversión al cristianismo de su rey. Funda el monasterio de Dumio y centra su labor en la abolición de cultos paganos, muy enraizados en el noroeste peninsular, o en su defecto en su reconversión.
La titularidad que ejerce san Martín de Tours, considerado el primero santo no mártir con fiesta litúrgica, tiene su huella arquitectónica en la comarca. En la iglesia de san Martiño de Olveira (Dumbría), sobre la puerta de acceso, se encuentra un relieve donde aparece la imagen del santo a caballo y armado con una espada aludiendo al pasado militar de San Martín y que lo vincula con su conversión al cristianismo. La representación hace referencia al episodio donde el santo ataviado con un gran manto imperial, cortó una parte del mismo para entregárselo a un joven que tiritaba de frío. En Olveira el joven además aparece tullido. La narración concluye con la referencia en sueños del santo que vio en el joven la figura de Jesús. Esta iglesia alberga elementos de un pasado románico supeditados a la incorporación de la fábrica barroca posterior, como el retablo que preside otra imagen de San Martiño.
En Cabana de Bergantiños, la titularidad de este santo la encontramos en las parroquias de de Riobo y Canduas, destacando de la primera su retablo barroco bajo el cual se encuentran tres sepulcros además del lugar de enterramiento de Ruy Soneira Riobóo y una de las bases de las dos las pilas bautismales en forma de lobo, pudiendo aludir a la familia de los Moscoso.
El templo de Canduas, fue levantado en el siglo XX en el lugar donde se encontraban los restos de un antiguo monasterio benedictino. Como curiosidad, destacar la anómala orientación del templo, siendo habitual la orientación de la fachada principal hacia el oeste.
De construcción reciente también son las iglesias de San Martiño de Razo cuya construcción en el siglo XX vino a reemplazar a otra más antigua ubicada en el lugar que ahora ocupa el cementerio. La parroquia de Cances también se encuentra bajo el patronazgo de San Martín, lo mismo que Oca (Coristanco), Lestón (Laracha), Cambre (Malpica) o Duio (Fisterra).
Valor artístico
La iglesia de San Martiño de Ozón (Muxía) posee un origen prerrománico, transformándose en una fábrica románica de la que se conservan dos de sus tres ábsides semicirculares primitivos y que pertenecieron al monasterio benedictino de Santa María de Ozón. De la importancia de este enclave quedan en pie la casa rectoral y el hórreo de veintiún pies levantado en el siglo XVIII, sólo superado en longitud por los de Carnota y Lira.
Los vestigios románicos también pueden verse en la iglesia de San Martiño de Cores (Ponteceso) a través de una de su portadas flanqueada por dos figuras en forma de carnero. Su sacristía alberga restos encontrados por los vecinos en sus tierras y que fueron recuperadas por el párroco fallecido Cándido Rodríguez. Entre las piezas que alberga la iglesia destaca un ara votiva romana y diversos sepulcros. Los soportes de madera del interior, son uno de los pocos ejemplos conservados de época sueva.
Hallazgo
El cristo crucificado es el protagonista de la iglesia de San Martiño de Meanos (Zas). Esta figura de piedra preside en la actualidad una de las capillas del templo, después de ser hallado en las obras de restauración que se llevaron a cabo en 1990.
En el concello de Cerceda, San Martiño regenta el patronazgo de la capital del concello donde preside el retablo del altar mayor. Su iglesia, datada en el siglo XVIII, presenta una arquitectura sencilla, repitiendo en su fachada el esquema clásico de portada, óculo y campanario. El mismo esquema de fachada se encuentra en el templo de Rodís, aunque mantiene vestigios románicos, éstos han sido absorbidos por una fábrica posterior del siglo XVIII. Esta iglesia fue escogida inicialmente como uno de los escenarios para el rodaje La vida que te espera , del director Gutiérrez Aragón. La negativa por parte del Arzobispado dejó al templo a las puertas de ejercer un pequeño papel cinematográfico.
Carantoña y Castrelo en Vimianzo son otras dos de las parroquias de la zona que tienen en San Martiño a su santo protector