«Somos un servicio mediano si se compara con la lonja de A Coruña»

Víctor Omgbá

CARBALLO

La lonja de Laxe lleva una vida al servicio de los pescadores y de los clientes. En la actualidad trabajan allí unas seis personas. Antonio Devesa Bouzas, con más de catorce años en la cofradía, es una de ellas. «Somos un servicio de término medio si se compara con A Coruña».

-¿Cómo funciona la lonja?

-La lonja abre a las nueve y los barcos llegan a la misma hora para descargar. Después clasificamos el pescado, lo pesamos y lo etiquetamos. Es a las cinco cuando se pone a la venta. El percebe se vende una hora antes.

-¿Quién puede mercar pescado?

-Los comparadores tienen que darse de alta a Hacienda y en la Seguridad Social. Hace falta que estén autorizados, tanto los mayorista como los minoristas.

-¿Puede un particular ser cliente aquí?

-Claro que se puede comprar pescado. Pero sólo se le autoriza adquirir una cantidad muy limitada, 5 kilos al día. Más no. Es tanto para el pescado como para el marisco.

-¿En Laxe hay mucho pescado?

-Sí. Hay mucha variedad. Tenemos merluza, pulpo, raya, sanmartiño, juliana, percebes, lenguado, centollo y lubina...

-¿A cuánto sale el percebe?

-El precio del percebe es medio porque se trae de la zona de menos calidad. La zona buena se ha dejado para la época de la Navidad. El mes que viene ya se empieza la subasta del percebe y del centollo.