El Concello de Ponteceso deberá derribar dos plantas de un edificio situado en la entrada de Corme

La Voz

CARBALLO

10 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Una vieja polémica urbanística suscitada hace casi un cuarto de siglo en Corme acaba de regresar al primer plano de la actualidad debido a una sentencia que obliga al Concello de Ponteceso a derribar la cuarta planta y el bajo cubierta de un edificio situado en la entrada de la localidad.

Así lo comunicó ayer el alcalde, José Luis Fondo Aguiar, al anunciar que la resolución de la Sala de lo Contencioso Administrativo es firme y que el Ayuntamiento dispone de dos meses de plazo para cumplirla, o al menos, iniciar los trámites para ello.

El regidor explicó que la polémica se remonta al año 1984 cuando un promotor de la zona inició la obra -el primer edificio situado en el margen izquierdo del acceso a Corme-, pese a carecer de las licencias pertinentes y ante la pasividad de las autoridades locales. «O goberno municipal naquela época ordeou a paralización, pero non aplicou ningunha medida coercitiva e a obra continuou», señaló Fondo Aguiar.

La denuncia

Ya con los pisos ocupados, los gobiernos posteriores trataron de regularizar la situación para evitarles perjuicios económicos a los habitantes del inmueble -así como para minimizar las propias responsabilidades por la actuación municipal anterior-, pero la denuncia presentada por la vecina de una casa próxima continuó su cauce y, aunque parte del edificio fue legalizado cuando se aprobó el PXOM en el 2002, no ocurrió lo mismo con la cuarta planta y el bajo cubierta, ya que exceden la altura máxima permitida en la zona. Es por eso, que la Justicia ha ordenado ahora su demolición.

El alcalde explicó que el coste de la demolición asciende a unos 60.000 euros a los que habrá que sumar las indemnizaciones a los dos propietarios afectados, por lo que anunció que el Concello emprenderá medidas legales contra el promotor de la obra para que sea éste el que asuma esos gastos en última instancia.

Fondo Aguiar lamentó el desenlace de este episodio, pero explicó que, «polo menos pode servir para que a xente vexa que se cumpre a lei».