Compiten las flores artificiales y las naturales

C. V.

CARBALLO

01 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La mayor parte de las floristas de la Costa da Morte trabajan a destajo desde hace semanas. El día de Todos los Santos se concentra buena parte del negocio de este sector, al que le han salido un competidor directo. En los bazares, como Todo Lar o los establecimientos regentados por orientales, se vende mucha flor artificial. En el primer caso incluso aceptan encargos como si se tratase de flores naturales.

Desde hace ya dos días, en muchas tiendas ni siquiera se duerme para atender todas las peticiones. En este caso los precios se han disparado, pero en los establecimientos se defienden asegurando que el incremento procede de los propios distribuidores y que hay que repercutírselo al cliente, que para un día como el de hoy está dispuesto a gastar todo lo que le permita su bolsillo.

El proceso que culmina hoy comenzó hace un mes con los pedidos, en los que hay que tener muy claro cuál será la demanda. Después del 1 de noviembre, el negocio cae en picado. La semana anterior, comienza el trabajo duro y sin descanso, que se intensifica hasta hoy. La propietaria de la Tropicana de Carballo confesó que se llegan a pasar 48 horas sin dormir, de trabajo continuado, pero reconoció que el precio de la flor exige una labor entregada.

Para las plantas artificiales no ha habido incremento de precio. En Todo Lar aseguran que los ramos de 1,80 euros son los mismos que costaban 300 pesetas hace 10 años. Sonde importación, y el precio del dólar, bajo en relación al euro, permite mantener la situación. También llevan más de una semana elaborando ramos. Reconocen que el negocio es cada año más amplio y eso se nota en el espacio que le dedican en la tienda. Este año la inversión ha sido muy importante. Sólo de ramos de gama media, de 1,80 euros, tienen 300 referencias distintas, lo que ha idea de la variedad.

La cuestión es que su producto no sólo es mucho más barato que la flor natural sino que, además, dura más tiempo.