Carmelo Juan Pérez Rodríguez, un religioso salesiano que nació en la parroquia de Vimianzo el 11 de febrero de 1908, será beatificado en Roma el día 28 del próximo mes de octubre. Y lo será junto a otros 497 religiosos españoles (19 de ellos, gallegos), considerados mártires, que fueron muertos por sus ideas o su dedicación religiosa durante la guerra civil española.
Carmelo Juan será el primer beato del municipio y también el primero (al menos, en tiempos recientes) de la comarca. La parroquia de Vimianzo, cuyo representante es el sacerdote Daniel Turnes, ya ha recibido la notificación correspondiente de la Conferencia Episcopal, aunque de momento no está nada decidido sobre la asistencia al acto en el Vaticano, que presidirá el Papa Benedicto XVI. Lo más probable, explicaba Turnes, es que sí lo hagan, pero hasta principios de septiembre no se llevarán a cabo los preparativos. Cabría también la posibilidad de que fuese el propio arzobispado de Santiago el organizador del viaje. De hecho, la diócesis de Ourense ya lo hace. A esta provincia eclesiástica pertenecían, por nacimiento, nueve de los mártires. Turnes, en todo caso, tiene conocimiento de que se tratará de un acto multitudinario, como acostumbran a ser las beatificaciones. La plaza de San Pedro ya se llena cuando las beatificaciones son pocas (y desde luego muy espaciadas), así medio millar de nuevas incorporaciones a los anales de la Iglesia se prevé, en efecto, una celebración muy concurrida. Los salesianos, a cuya causa pertenecían 63 de los 498 mártires españoles, ya anuncia en su web una importante afluencia.
Carmelo Juan Pérez será beato sin duda, pero no es el único de la comarca con el procedimiento en marcha. Desde 1998, la causa de una monja coristanquesa sigue su curso, sin que hasta el momento se haya sabido nada de su desenlace (estos expedientes duran años, no existen plazos fijos). Se trata de Consuelo Remuiñán Carracedo, religiosa que tomó el nombre de Sor Isabel y que perteneció a la congregación de las Terciarias Franciscanas de la Divina Pastora. Como el vimiancés, fue asesinada en el 36, en los inicios de la contienda y, al contrario que el religioso, sí se halló su cadáver.
Sor Isabel había nacido en Amboade, parroquia de Seavia, en 1876, y sobre los veinte años se fue de la aldea para dedicarse al servicio a Dios. La promotora de la beatificación fue Mercedes Giménez de la Rosa, ya fallecida, que tenía el cargo de madre provincial de su congregación en Madrid, donde asesinaron a la coristanquesa. En la capital de España ya se celebró la primera fase de la beatificación, y a ella asistió, entre otros, una de sus sobrinas segundas, residente en la actualidad en Carballo, quien aguarda expectante la resolución del proceso. Sólo falta que Roma hable y ponga fecha.