cee | Aunque, a diferencia del pasado año, el fuego ha dado una tregua durante lo que va de agosto, en la comarca ya está todo preparado para atajar riesgos en los montes.
En total, cerca de 200 personas trabajan en Bergantiños, Soneira y Fisterra en cuadrillas de vigilancia y de extinción.
En Bergantiños -zona dependiente del Distrito 2, con base en Betanzos- hay seis cuadrillas del plan Pladiga -personal contratado durante cuatro meses- y otras dos de la Xunta, un de ellas fija y otra discontinua -la integra personal contratado durante seis meses-. Hay también dos que dependen de la empresa pública Seaga.
En Bergantiños habría dos puntos en los que se concentrarían los efectivos: Carballo y Cabana. En total, algo más de 50 personas que, en caso de incendios, podrían tener más refuerzos desde el Distrito 2.
Bastante más personal habría en el Distrito 5, el que incluye Soneira y Fisterra y llega hasta Muros. Sólo en el plan Pladiga habría 13 cuadrillas -cada una debería estar formada por cinco personas, aunque algunas están incompletas-. Hay otras tres de la Xunta -siete integrantes cada una- formadas por personal fijo, y otras dos más discontínuas, a las que habría que sumarles otras seis de Seaga, tres de ellas de vigilancia. En total, unas 130 personas dispuestas a salir al campo.
En la comarca hay cinco puntos de vigilancia permanente desde los que se divisan, desde lo alto, grandes extensiones de terreno. Cualquier rastro de humo hace que salten las alarmas. Esos puntos se localizan en el monte Neme, el monte Vela (Vimianzo), Olevira (Dumbría), Sembra (Cee) y Muros.
La base más importante de los servicios antiincendios se encuentra ubicada en Vimianzo, donde tiene su sede administrativa el Distrito 5, con personal durante todo el año. En Soneira y Fisterra habría seis camiones de extinción -uno de ellos está fuera de uso tras sufrir un accidente hace unos días-, a los que habría que sumarle otros dos que pemanecen de modo más o menos permanente en Carballo. Hay, además, otros camiones dependientes de distintas Administraciones. Algunas dotaciones de Grumir tienen el propio, que aportan en caso de necesidad.
Además de la base de Vimianzo, los servicios de extinción cuentan con distintos lugares denominados puntos de encuentro, lugares en los que poder asearse y descansar cuando no se está de patrulla.
Así, uno de esos puntos está situado en el polideportivo de Baio, y uno más en el de Dumbría. En Bergantiños existe un sistema parecido en Carballo y Cabana.
Éste es el primer año en que una una consellería, la de Medio Rural, asume íntegramente la organización del servicio contra incendios. Es el primero también en el que no hay cuadrillas municipales.