La historia empieza en Cores

La parroquia pontecesana, cuyas primeras referencias datan del siglo IX, alberga retazos del pasado de la comarca


carballo | Las tierras de la comarca de Bergantiños, además de fértiles para el cultivo, también lo son en restos arqueológicos. Un buen ejemplo de esta afirmación es la iglesia san Martiño de Cores, en Ponteceso. Esta parroquia limítrofe con el municipio de Malpica alberga en su templo retazos del pasado de la comarca. Aunque su estructura ha variado con motivo de las restauraciones y ampliaciones realizadas, sobre todo, en el siglo XVIII, su origen es románico. Parte de este pasado medieval se puede ver en una de sus portadas, flanqueadas por capiteles en forma de carnero.

Conocer los secretos del pasado que alberga la iglesia es sencillo si nos acercamos al panel explicativo que podemos encontrar delante de ella. Una lectura rápida permite conocer el antiguo nombre de la villa, Corissomario, o que las primeras referencias a la parroquia aparecen en el siglo IX.

En el exterior del edificio están dispuestas algunas piezas que fueron encontradas en las tierras de los vecinos. Es el caso de dos sarcófagos que se encuentran en la cabecera del templo; uno del siglo XI y el otro, ubicado entre dos columnas, de época anterior. En la misma cabecera de la iglesia se puede ver incrustada una pieza perteneciente a la capilla de Santa María do Remuíño (Corcoesto) en la que se aprecia el perfil de una figura femenina emparentada «cunha deusa prerromana da fertilidade», según la explicación que podemos encontrar en el panel. Este conjunto de piezas del exterior se completa con las que se encuentran en la antigua rectoral: un reloj de sol y el antiguo cruceiro.

La aparición de piezas neolíticas y restos de antiguos altares romanos permiten visualizar la antigüedad de la ocupación de estas tierras. En la sacristía se conservan algunos de estos elementos. A manera de un pequeño museo, se pueden ver dos aras votivas romanas con inscripciones. También romanos son los restos de tejas localizadas en los alrededores de la parroquia. La pequeña exposición incluye pequeños trozos de molinos de mano, posiblemente de época castrexa.

Premio Pedra do Destino

La recuperación y la disposición de todo este conjunto de piezas se debe a la labor realizada por el antiguo párroco, Cándido Rodríguez Campaña. Su labor fue reconocida con la concesión del premio Pedra do Destino, el mismo que ha recibido hace sólo unos días el ecomuseo del Forno do Forte de Buño.

La importancia de la iglesia de Cores está vinculada con la existencia de sus propios vestigios histórico-artísticos, pero su valor se ha ido incrementado gracias a la labor realizada por el antiguo párroco, ya fallecido. El reconocimiento a su personalidad se recuerda con la presencia de su busto, realizado por un profesional y vecino de la parroquia. En la actualidad, la iglesia está pendiente del arreglo de su cubierta y la limpieza de su exterior mediante una subvención de la Diputación.

La visita a Cores permite darse un vuelta por la historia de la parroquia y, de paso, de la comarca de Bergantiños.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos

La historia empieza en Cores