Sentido común

La Voz

CARBALLO

TODOS los intentos de las autoridades por reducir el número de muertos en accidentes parecen inútiles. Los descuidos y las infracciones llenan las sepulturas de la Costa da Morte. La AG-552 ha reverdecido sus viejos y tristes laureles de siniestralidad. Hace falta formación, sentido común al volante y mano dura al infractor.