Chequeo a los arenales | Malpica de Bergantiños San Miro | Belleza atlántica Seaia | Paseos interminables Area Maior | Una buena playa con el descontrol urbanístico como paisaje Seiruga | La pesca de la lubina Barizo | Un baño mirando al puerto Las calas de la zona ofrecen aguas limpias y reposadas y paseos singulares, con unos servicios que no están a su misma altura
12 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El mar cuando llega a Malpica se tranquiliza, no se duerme, pero se toma su tiempo para arrebatarle a la piedra la arena, con la traza playas abrigadas y de aguas transparentes. Entre todas, la más concurrida es la de Area Maior. Su situación, en pleno núcleo urbano, la dota de todas las comodidades y, a la vez, de los inconvenientes que supone tener como paisaje el descontrol urbanístico de Malpica y los constantes vertidos de aguas residuales. Más al norte los arenales de San Miro y As Torradas muestran mejor la condición salvaje del mar, a cambio hay que renunciar a los servicios y los accesos sencillos. Donde dominan las infraestructuras es en el área de Seaia. Un complejo de pasarelas, canales de agua y asadores permiten disfrutar al máximo de un día de descanso. Lamentablemente la hierba está empezando a apoderarse de parte de las infraestructuras. Además el trayecto que discurre hasta el cabo San Adrián ofrece una vista incomparable de las Sisargas, durante algo más de tres kilómetros especialmente indicados para pasear, sin ninguna prisa. La playa de Barizo, con la marea alta, es el lugar indicado para darse un buen chapuzón, eso sí con precauciones, porque el lecho marino está repleto de rocas y, como en casi todo Malpica, no hay socorristas. Para los que quieran ir más allá del sol y el baño, la zona de Seiruga ofrece unas estupendas condiciones para la pesca deportiva, sobre todo de la lubina, tanto en la propia playa como en la desembocadura del río Vaa que marca el último tramo de su singladura entre las marismas. Los acantilados escarpados, la arena impoluta y la claridad del agua son la recompensa por haber superado las dificultades de acceso. En esta zona están construidos cientos de metros de sendas peatonales y una estupenda zona de merenderos al abrigo de las dunas Es salir por la puerta del bar o del hostal y pisar directamente la arena. Pero eso tiene un precio, las aglomeraciones, el ruido y otras incomodidades urbanas. Además, la cara que ofrece Malpica, hacia este lado del mar, está plagada de edificios a medio terminar de hasta diez pisos de altura. Además de un estupendo arenal, es una punto de encuentro para los aficionados a la pesca deportiva, sobre todo de la lubina. Desde Barizo se puede ver la actividad pesquera en el puerto del lugar a la vez que, con la marea alta, se disfruta de la transparencia del agua.