El descubrimiento de alijos y fardos de droga en la Costa da Morte no es nada nuevo en la última década. En algún caso, con enorme repercusión. Así ocurrió a finales del año 2004, cuando comenzaron a aparecer paquetes de 25 kilos de cocaína en el litoral de Camariñas, que se habían soltado presuntamente de algún fondeo a consecuencia de los temporales. Sólo en el municipio camariñán, la Guardia Civil encontró cerca de 200 kilos en patrullas esporádicas por la costa. Menos seguramente que la que en realidad se desprendió, ya que en su momento trascendió que algunas personas que conocían bien la costa pudieron haberse llevado algún paquete. Al menos en su caso así pareció probado, con la detención, a finales de septiembre del 2003, de un marinero de Laxe que se había quedado con un fardo. Los agentes también investigaron la paliza que recibió un percebeiro. Además de estas recuperaciones, operaciones antidroga han tenido en el punto de mira a vecinos de la zona. En el 2004, con la Operación Jamaica, acabaron en la cárcel diez personas, cinco de ellas de la Costa da Morte. En el mismo año, con la Operación Tinta, la mayor parte de los arrestados también lo eran. También aparecieron lanchas con droga, como en Corme, en mayo del año pasado.