«Una cosa es ser bueno y otra ser buen cristiano»

Víctor Omgbá CARBALLO

CARBALLO

CURA DE MALPICA

01 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Aquilino Fernández Fentanes, cura de Malpica, está feliz de los años que lleva de sacerdote, cincuenta en total. Acaba de celebrar este importantísimo aniversario el 6 de abril. Nacido en 1933 en San Esteban de Pedra, municipio de Cerdedo, cuenta que fue al seminario cuando tenía 12 años. «Acabé en el año 45, el 25 de septiembre y nos ordenaron en el mes de abril». -¿Dónde le destinaron después? -Mi primera parroquia fue San Isidro de Montes, en la provincia de Pontevedra. Estuve cinco años y seis meses y después estuve en otra parroquia treinta y cinco años, en Santa María do Santo, al lado de Vimianzo. En Malpica llevo nueve años. -¿Cincuenta años no le pesan? -Pesa por todos los capítulos. Cuando hicimos las bodas de plata éramos cuarenta, y de oro sólo había tres. Dijo el cardenal Suquía Goicoechea, que presidía entonces la celebración: «Plata aún hay, oro escaso». Ahora somos casi cuarenta de oro, y hay sobre quince de plata. Hay más de oro que de plata. No es muy buena cosa. -¿Qué significa para usted ser cura en Malpica? -Estoy contento, haciendo lo que se puede hacer. La gente es buena. Una cosa es ser bueno y otra ser buen cristiano. Creo que en otros tiempos fueron muy buenos. Hoy no tanto. No vienen muchos jóvenes a misa. Van poco por todas partes. La juergas se terminan a las nueve de la mañana. ¡Cómo van a venir!