Penúltima cena

CARBALLO

ARA SOLIS | O |

03 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS EMPRESARIOS DE LA Costa da Morte se reunieron la noche del viernes para entregar premios a los profesionales más destacados de la zona. Lo hicieron en una cena-baile a la que asistieron los conselleiros de Política Territorial y Economía y que terminó a altas horas de la madrugada. Bien está que los industriales se diviertan y se conozcan, pero se echan de menos foros menos distendidos para tratar con la Xunta de Galicia. La situación de la zona no invita precisamente al jolgorio, sobre todo cuando el responsable de Economía aseguró en su discurso que el principal activo de la comarca es la marca Costa da Morte. Menos mal que los discursos empezaron cerca de las dos de la madrugada y a esas horas «todos los gatos son pardos» como dice la canción. A los empresarios de la Costa da Morte les sobran cenas a las que ir y quizá sería mejor que las asociaciones que los reúnen actuarán de forma más profesional, más decidida y con proyectos más concretos. Aunque parezca que sí, aquí no estamos para fiestas, sino para exigir comunicaciones, energía, suelo industrial y, sobre todo ahora, responsabilidades por las riadas que han terminado con las esperanzas y las ilusiones de muchos empresarios y que les han metido para siempre el miedo en el cuerpo. No estamos para bailes cuando la deslocalización nos deja sin puestos de trabajo y la falta de polígonos hace que las inversiones se vayan para otras zonas. Las asociaciones han de ver a los alcaldes y a la Xunta en otros ámbitos y no en una cena en la que los premios se entregan a la una de la madrugada y los discursos comienzan una hora después. ¿Somos nosotros los que queremos competir con los europeos? Si nuestro activo es una marca y el futuro al que nos abocan las instituciones es el turismo, ¿para qué queremos las asociaciones de empresarios?