Reportaje | Andanzas de marginales Al menos cinco delincuentes de Carballo llevan el mismo apellido que el joven detenido el jueves por el crimen cometido el 3 de junio en Ponte Dona, entre Ponteceso y Coristanco
03 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l miércoles ingresó en la prisión de Teixeiro Iván Añón Botana por su relación con el crimen que tuvo lugar el 3 de junio en Ponte Dona, en la carretera de Ponteceso a Coristanco. En este lugar murió de un disparo el joven de Beo-Malpica Gerardo Martín Rey Pose, que fue atacado cuando circulaba en su auto con una amiga. Dos individuos le atravesaron un coche en la vial. Añón Botana fue descubierto gracias a los análisis de ADN que la jueza ordenó practicar en unos papeles manchados de sangre que la Guardia Civil halló en poder del detenido. El juzgado y los servicios policiales continúan la investigación, en la que también pueden estar implicados dos parientes de Iván que ya estuvieron en prisión preventiva por el mismo asunto entre el 15 de junio y el pasado mes de septiembre. Iván Añón Botana, de Ponte Rosende (Carballo), forma parte de la larga lista de ciudadanos de los barrios marginales de la capital de Bergantiños con problemas con la justicia. Algunos de ellos incluso integran una dinastía de personajes avezados en visitar calabozos y los juzgados por demostrar muy poca atención al Código Penal. Se da la coincidencia de que varios de estos individuos llevan los mismos apellidos. Algunos de ellos son gentes tan célebres como Francisco Añón Botana, Rogelio Añón Botana, José Manuel Añón Botana o Generoso Añón Botana, todos ellos con historial de visitas más o menos frecuentes a cuarteles y banquillos de acusados. Algunos se tratan entre ellos de tíos y sobrinos. Pueden ser más, pero aún no sobresalen demasiado en las estadísticas de los cuerpos de seguridad, aunque vayan camino de ello. Encapuchados Francisco Añón Botana, de 34 años, pasó algunas temporadas a la sombra. El 17 de abril de 1996 fue uno de los detenidos por, supuestamente, formar parte de la banda de encapuchados que operaba en la provincia de A Coruña. Las autoridades investigaba por aquel entonces la relación de los arrestados con una veintena de atracos a bancos y gasolineras, entre ellas la de Arca (O Pino), cuyo propietarios cayó muerto a tiros. Además, le iban las acciones en lugares de veraneo. El mismo año era condenado a seis meses de prisión por un delito continuado de robo con fuerza en las cosas en las inmediaciones de una discoteca de Portonovo (Sanxenxo). También Rogelio Añón Botana, de 42 años, visitó y ocupó alguna de las celdas de la vieja cárcel de A Coruña para cumplir una condena. Rogelio ha logrado rellenar un amplio historial delictivo. En abril de 1997 fue detenido como presunto autor de un robo en la cafetería-discoteca A Revolta. El dueño del establecimiento había denunciado la desaparición de objetos valorados y daños por valor de casi un millón de pesetas. No menos gloria le corresponde a José Manuel Amado Botana, que estando alojado en la prisión de Pereiro de Aguiar (Ourense) tuvo una trifulca con otros compañeros de trena. Uno de ellos salió con una puñalada. El fiscal pedía dos años de prisión para el carballés. Las contradicciones y la falta de pruebas lo dejaron absuelto. A Generoso Añón Botana lo juzgaron, junto a una cuñada suya, por practicar el carterismo -una afición que siempre ha tenido grandes adeptos en los arrabales de Carballo- en el San Froilán de Lugo. Ambos fueron sorprendidos por un ciudadano cuando estaban a punto de soplarle la estimable cantidad de 600 euros que el denunciante llevaba en un bolsillo. Se dio cuenta y persiguió a la pareja. Generoso, al verse acorralado, le pasó el dinero a su compañera de trajín. Ésta, cuando fue alcanzada por la víctima dijo que no tenía nada y empezó a sacudir la ropa, pero, en ese momento, los billetes cayeron al suelo. Último detenido Iván Añón Botana es el último del linaje que tuvo que vérselas con la autoridad judicial. En Teixeiro podría recibir en los próximos días la llegada de otros que participaron en el crimen de Ponte Dona. Francisco y Rogelio Botana están pendientes de lo que decida la autoridad judicial con respecto a su estado. Las investigaciones sobre la muerte de Gerardo Martín Rey Pose están sin concluir. Incluso no se descarta que podrían haber participado en el crimen otras personas que viajaban en un segundo automóvil y que podrían haber colaborado con el homicida. De momento, los Añón Botana ya llevan escrita una larga página de la historia de delitos cometidos no sólo en Carballo para más gloria de ambos apellidos.