La lucha por los servicios

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

LAS ACTITUDES que se perciben en la Costa da Morte no dejan de sorprender. Si hace un año eran varios los ayuntamientos que enseñaban las uñas para conseguir una residencia privada para la tercera edad, regalándole terrenos a una empresa, ahora, que se anuncia la construcción de una pública, de esas que valen para todos sin afectar al bolsillo, parece que el interés decae. Unos pueden protestar sacando a la gente a la calle porque le quitan un colegio, pero no mueven un dedo para conseguir un servicio fundamental en una zona de rentas bajas y población envejecida. Dicen que es un asunto político y que la residencia de Quintana no se la llevará el mejor postor, sino el más amigo. Lo que viene a demostrar que en la Costa da Morte los alcaldes descansan mientras no les llegan vientos favorables de Santiago. Como siempre, la política se impone al sentido común.