ARA SOLIS | O |

04 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

EL GOBIERNO chino ha empezado a enviar cartas a sus habitantes para hacerles una serie de recomendaciones cuando vayan de turismo fuera del país. Esta ambiciosa campaña didáctica les dicen, por ejemplo, que no deben saltarse las colas, ni escupir en el suelo, ni salir a la calle en pijama, todas ellas prácticas habituales en China, pero muy mal vistas -y poco comprendidas- más allá de sus fronteras. Otro de los pecados habituales de los chinos es dejar basura en cualquier lugar, hablar a gritos, salir sin camisa cuando hace calor o saltarse las señales de tráfico. Para evitarlo la Oficina de Civilización -curioso nombre- ha lanzado una especie de decálogo de buenas maneras. Lo que más me llamó la atención no es la iniciativa en sí -que me parece muy noble que un gobierno quiera impartir buena educación a sus ciudadanos-, sino que todos los medios se han hecho eco de la noticia tildándola de curiosa y destacando que todos esos defectos eran patrimonio exclusivo de los chinos. Quizás, para darse cuenta de que las Oficinas de Civilización no son solo necesarias en Oriente deberían darse una vuelta por la Costa da Morte -ojo y por más lugares de Galicia-. Verían entonces que por aquí también hay quien tiene la costumbre de escupir en el suelo, salir a la calle hecho una piltrafa -hay cosas peores que el pijama- y saltarse las colas -no es raro escuchar broncas en los supermercados-. Lo de la basura en cualquier lado también nos gusta mucho, y si no fíjense en los basureros incontrolados que crecen por doquier, los restos que dejan los perros con amos irresponsables o la manía de muchos de tirar los papeles en la calle. Y que decir de esa manía de hablar a gritos -y mal-, sacarse la ropa cuando hace calor o, en eso seguro que ganamos, saltarse las señales de tráfico. Los chinos no son los únicos que precisan un poco de educación.?