El potencial perdido

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

GRAN PARTE de los alumnos que estudian hostelería en A Coruña proceden de la Costa da Morte. También hay muchos que han pasado por carreras como Náutica. Eso por citar casos específicos. Muchas cabezas bien amuebladas de la comarca tienen importantes cargos públicos y privados a lo largo del país. Cada año salen de los centros educativos hornadas nuevas de jóvenes inteligentes y con ganas, capaces de hacer cosas. Y las hacen. Eso sí, fuera. La Costa da Morte se ha convertivo para muchos de ellos en el lugar al que se vuelve por Navidad y poco más. Se habla de fuga de cerebros a nivel gallego, pero las circunstancias laborales, en zonas como esta comarca, son mucho más peliagudas aún que en Vigo, A Coruña o Santiago. Toda esa potencia, que son las personas, se va, y no sólo a trabajar a Canarias, también a crear empresas. Aquí sigue sin haber caldo de cultivo.