El pulso de la Costa da Morte Los vecinos de Bamiro restauraran el tejado de su ermita. Íntegro combate el alcohol al volante. El Club Náutico de Malpica inauguran el primer chárter marítimo
13 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Según la sabiduría popular y las afirmaciones más recurrentes, la unión hace la fuerza. Un buen testimonio de ello es la agrupación de vecinos de Bamiro para reparar el tejado de la capilla de Montetorán. Jóvenes y no tan jóvenes participan en esta ardua tarea. Aprovechan el buen tiempo de los últimos días (apto para este tipo de trabajos, aunque no para tomar el sol en la playa) para realizar las obras, conscientes de que en Galicia, las lluvias no se hacen esperar. Así pues, sin prisa, pero sin pausa. La premura no tiene cabida, mas también existe la necesidad de anticiparse a la llegada del otoño, por muy lejana que parezca en el tiempo. En el transcurso de un año, cada fin de semana se caracteriza, fundamentalmente, por la presencia de jóvenes en fiestas y discotecas. Esta circunstancia implica la circulación de numerosos vehículos por carretera, con los correspondientes peligros. Estos se acentúan durante el período estival, cuando los días de movida nocturna se suceden, con independencia del día de la semana de que se trate. El pasado fin de semana, el colectivo Íntegro, formado por víctimas de accidentes de tráfico, se acercó a Ponteceso para persuadir a la juventud de evitar la combinación de alcohol y conducción. No sólo se trata de conservar nuestra calidad de vida, sino que también constituye la seguridad de los demás conductores, inocentes ante la comisión de una imprudencia por parte de otros. Primer chárter marítimo en Malpica Hoy viernes, a las 12.00 horas, el presidente del Club Náutico de Malpica, Emilio Rojo Alfeirán, inaugura el primer chárter marítimo de la Costa da Morte. La inauguración tendrá lugar en el puerto de Malpica. Sin lugar a dudas, es una iniciativa, además de pionera en la Costa da Morte, original. La embarcación, su tripulación y el posterior aperitivo para clausurar la celebración ya se encuentran preparados, a la espera del momento culminante. Ahora, tan sólo falta un elemento de especial relevancia, que escapa a cualquier previsión posible: las condiciones meteorológicas.