La noche más corta y más larga

La Voz

CARBALLO

ANA GARCÍA

El pulso de la Costa da Morte Los jóvenes de Fornelos disfrutaron el viernes de una velada de sardinas, churrasco y fuego que se prolongó hasta primeras horas de la mañana de ayer

24 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Un año más, los jóvenes de este lugar de Baio, cumplieron con la tradición de hacer su cachela de San Xoán y disfrutaron de una velada de fiesta que se prolongó hasta primeras horas de la mañana de ayer haciendo que una de las noches más cortas del año fuese, precisamente, de las más largas. La novedad, en esta ocasión, estuvo en que los organizadores decidieron reutilizar la barca que habían paseado en Carnaval por toda la zona para ambientar sus disfraces de inmigrantes y la situaron en el punto más alto de su montaña de leña. Fue necesario un camión grúa para realizar esta coronación, pero a juzgar por el numero de vecinos que se sumaron a la fiesta y la duración de ésta, parece que el esfuerzo valió la pena. También se lo pasaron en grande los de la coral Xan Mella, que con la colaboración de las otras entidades de la localidad -sobre todo Tabeirón, que preside Manuel Núñez - organizaron una magna sardiñada en la plaza de Braulio Astray. El caso es que muy pocos del pueblo faltaron a la reunión, a la que ni siquiera faltó el televisivo profesor de Física Jorge Mira Pérez . A propósito, la formación que dirige Tatiana Pankrátova ofreció ayer un concierto en el salón de actos del Concello de A Coruña con ocasión de la boda de un hijo del presidente de la entidad, Cándido Fuentes . El San Xoán es una fiesta universal y muy democrática. En la residencia de mayores Abrente, de Carballo, los más veteranos realizaron su propia cachela e, incluso, se animaron a bailar unas piezas al ritmo de la música del grupo de gaitas Inllar. Tras varios intentos fallidos, los integrantes de las escuelas de música y teatro de Cabana pudieron ayer despedir las actividades del curso con un festival que, una vez más, llenó el auditorio municipal de la localidad. El patio de butacas se quedó pequeño para acoger al numeroso público que quiso conocer el resultado del trabajo realizado durante todo el año y que tuvo la oportunidad de disfrutar de un recital que alternó la música y el teatro. Al término de la función, que fue seguida también por el alcalde cabanés, José Muíño , hubo tiempo también para la entrega de regalos. ?ítulo Texto