Crónica | Carreras en un simulador El nuevo concesionario de Toyota ofrece la posibilidad de emular a Fernando Alonso y ponerse al volante de uno de los bólidos de la escudería japonesa
23 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Las nuevas y modernas instalaciones de Breogán Motor en el polígono carballés de Bértoa y los numerosos y variados vehículos de la marca Toyota que allí se exhiben compitieron ayer por la atención del público -y lo volverán a hacer hoy- con una espectacular simulador que acercará por dos días a la capital bergantiñana el circo de la Fórmula 1. Pese al día desapacible de ayer y a la disputa del partido de la selección española de fútbol fueron muchos los que aprovecharon la jornada para sentarse en la réplica de los coches con los que la marca nipona participa en el campeonato de motor más importante del mundo. Gran recreación El cuidado de los detalles, empezando por la propia construcción del simulador, que recrea el habitáculo y la parte delantera del bólido -incluso es preciso desmontar el volante antes de entrar y salir, como en los reales-, los potentes altavoces que emulan el ambiente del circuito y una gran pantalla que coloca a la máquina en el centro de la pista permiten a todos los pilotos improvisados imaginarse las sensaciones que experimentan Fernando Alonso y compañía cuando ponen sus coches a más de 300 kilómetros por hora. Además, cuenta con el aliciente añadido de que los pilotos de la escudería Toyota en la actualidad son dos viejos conocidos del asturiano: su amigo y ex compañero en Renault, Jarno Trulli, y uno de los competidores con los que ha mantenido más roces dentro y fuera de las pistas, Ralph Schumacher. Golpes y pasadas Los visitantes que se acercaron ayer hasta Breogán Motor ya pudieron comprobar lo complejo que es mantenerse dentro de pista, intentar adelantar a los rivales sin perder el control del volante y acostumbrarse a pilotar desde una posición y una perspectiva más propia de un bobsleig h que de un automóvil. Trompos, embestidas brutales a los otros participantes, choques con la barrera e, incluso algún vuelco, fueron algunas de las imágenes recurrentes en el simulador -que dispone también de una segunda pantalla para que el público y quienes esperan turno pueda ver lo mismo que el piloto-, aunque tampoco faltaron los adelantamientos imposibles y las pasadas al límite protagonizadas por los pilotos carballeses. También algunas mujeres aprovecharon la jornada de ayer para hacer sus pinitos en la alta competición y demostrar que, además de ser las más prudentes en la carretera, pueden ser las más rápidas. El trazado del circuito catalán de Montmeló y la parrilla del campeonato del 2002 son el escenario y los actores de este reto que volverá a estar hoy (a partir de las 10.00 horas) a disposición, de forma gratuita, de todos aquellos que se acerquen hasta las nuevas instalaciones de Toyota en Bértoa.