BERRO SECO
12 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.LAS ESTADÍSTICAS demuestran que las mujeres han retrasado la edad a la que son madres por primera vez. Es lógico. No debería extrañarnos si tenemos en cuenta que los niños y los estudios son casi siempre incompatibles. Como los son un primer trabajo y la crianza de un bebé. O un sueldo de risa y la compra de pañales, biberones y demás necesidades de un recién nacido. Y más difícil es compaginar la maternidad con un empleo precario y un patrón que amenaza -implícita o explícitamente- con echar a la calle a la que llegue al curro «con un bombo». Y, por si fuera poco, en la Costa da Morte, si no están los sufridos abuelos, hay que hacer malabarismos para encontrar una escuela infantil -antes guardería- en la que dejar a los pequeños mientras que las mujeres ejercen su derecho al trabajo. Con todo esto, ¿todavía hay quién se extraña de que se retrase la edad para dar a luz?