La intermodal integrará a los buses en Lonzas o A Sardiñeira

CARBALLO

JOSÉ C. PÉREZ

El alcalde se reúne el lunes con la conselleira de Política Territorial para recabar su apoyo Nefsa planteó sus propuestas para un equipamiento comercial de casi 80.000 metros

07 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

San Cristóbal se convertirá en el eje principal de las conexiones terrestres de la ciudad coruñesa. Javier Losada ratificó ayer en los micrófonos del programa Cita en María Pita , de RadioVoz, su intención de que la estación ferroviaria se convierta en intermodal e integre en alguna parte de su perímetro los muelles de salida de los autobuses. «Por falta de sitio no será», avisa el nuevo regidor, que el próximo lunes se reunirá en Santiago con la conselleira de Política Territorial, María José Caride, para recabar su apoyo. Esta misma semana visitaron el despacho del regidor los representantes de ADIF -encargada de administración de infraestructuras ferroviarias- y Nefsa, la empresa que explota los centros comerciales anexos, para exponer sus planes de futuro para el solar de San Cristóbal. La propuesta comercial parece compartida por todas las partes. La empresa, cuyo capital comparten Renfe y Riofisa, pretende crear una gran superficie comercial de más de ochenta mil metros cuadrados en una inversión que supera los 62,5 millones de euros. La iniciativa incluye la modernización del edificio actual, la construcción de un hotel de la cadena Silken y varias actuaciones de infraestructura. Pero al Ayuntamiento le preocupa más el estado final en el que quedará el uso de la instalación ferroviaria. «Les hemos explicado que nuestro deseo es que se pueda conjugar la llegada del AVE, con la red de cercanías, el metro ligero y los autobuses», insiste Javier Losada. Esa unión sería posible, a juicio de los técnicos municipales, mediante la ubicación de la nueva estación de autobuses, o bien en la cabecera de Lonzas o en una parcela situada en las inmediaciones de la avenida de A Sardiñeira. La primera de las soluciones permitiría una rápida salida de la ciudad, tanto a través de la futura Tercera Ronda como por la avenida de Alfonso Molina. En el segundo de los casos, se obligaría a realizar un falso túnel bajo las vías para poder conectar con la zona de Salgado Torres a través del talud de las inmediaciones de A Milagrosa. Al Ayuntamiento, en principio, le satisfacen cualquiera de las dos soluciones. «Lo que pasa es que en ADIF no acaban de ver claro lo que puede pasar con un subterráneo bajo las vías, por temor al exceso de vibración de los raíles», cuenta Javier Losada. En cualquier caso, el tiempo empieza a ser apremiante. Los plazos indican que la nueva estructura propuesta por Nefsa tendría que estar operativa en el segundo semestre del 2009, apenas unas pocas semanas antes de que lleguen los primeros trenes de alta velocidad, según los cálculos más optimistas de la Xunta. «Sabemos que la conselleira, María José Caride, está en sintonía con nuestra idea, porque es partidaria de conseguir el máximo aprovechamiento de las infraestructuras para mejorar nuestra red de conexión terrestre», informa el regidor.