Durante muchos años las construcciones de promoción pública, las conocidas como viviendas sociales, fueron sinónimo de casas de mala calidad. Pero eso terminó. Ahora los materiales que se emplean son iguales a los del mercado libre. En el caso del Concello de Ponteceso quieren ir más allá en cuanto a calidad. Explica José Luis Fondo que su idea es seguir ofreciendo suelo para facilitar el acceso a un hogar a muchas familias, pero que le gustaría que lo próximo que se hiciese en su término municipal fuesen chalés adosados, y no pisos. Además de la promoción pública, en la Costa da Morte hay otro tipo de subvención para acceder a la propiedad. La Xunta da pequeñas ayudas a los jóvenes para comprar su primer piso, y también es posible, en algunos lugares, como Cee o Carballo, acceder a las conocidas como casas de protección oficial, una categoría regulada por ley y que puede poner en el mercado un promotor. Con todo, la protección oficial sólo supone una pequeña rebaja con respecto al mercado libre. Las de promoción pública pueden costar un tercio o menos.