ARA SOLIS | O |
31 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.ES MUY probable que la experiencia de Fitur en Madrid, que parecía el anverso de la hoja de ruta turística de la Costa da Morte -tal era la profusión de enviados especiales políticos- sea beneficiosa para la comarca. Sin duda. No hay que achacar los errores de los novicios a ningún tipo de consigna política, sino más bien al desconocimiento humilde de lo que allí se hace y se cuece. Digo yo que con haber preguntado un poco a los que ya llevaban seis años representando a la Costa da Morte -vale, a una parte muy importante- en la cita internacional, podrían haberse solventado algunos problemas, pero eso hay que achacarlo a un simple despiste y de ningún modo a la soberbia. Faltaría más. Galicia es un mercado emergente en el turismo. Pasa de los cinco millones de visitantes, crece a un ritmo del 14% anual, y los planes de la Xunta apuntan a incidir en paisajes y comarcas como las de la Costa da Morte. Así que hay trozo de tarta, y tarta rica. Por eso, no estaría nada mal recuperar aquellas conversaciones que tuvieron como sede las Torres do Allo entre miembros de Neria y el alcalde de Carballo, en su calidad de presidente de turno de la comarca de Bergantiños. O aprovechar la iniciativa del de Malpica, que gestionó con audacia su presencia en Madrid y estuvo con Neria cuando tenía que estar, y en su stand , lo mismo. Así que, seguramente en la próxima cita turística, tal vez Barcelona, ya todo estará resuelto. Sin duda no habrá otro mostrador modesto, con un cartel dedicado a la Costa da Morte, en el que sólo se reparta una guía de la zona publicada hace tres años, un mapa lleno de errores (ojo: y también aciertos) y un curioso suplemento repartido antes en periódicos. Seguro que habrá material bueno y completo y se aprovecharán las sinergias y las experiencias. O no.