Un nuevo hogar para los uruguayos

CARBALLO

En directo | Inauguración en Carballo La asociación que preside Óscar Silva abrió las puertas de un local que pretende convertirse en lugar de reunión, de reencuentro y de difusión cultural

28 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?yer fue día de fiesta en la calle Amapola de Carballo. Mientras en el exterior caía una granizada heladora, puertas adentro de la sede de la Asociación de Uruguayos por el Mundo sobraban las bufandas y los abrigos, y no sólo por la calefacción, sino por el calor con el que fueron acogidos todos los asistentes a la inauguración del local. Con pocas semanas de diferencia han abierto sus puertas en la capital de Bergantiños dos instalaciones similares, lo que refleja que el colectivo crece a un ritmo tremendo, y que sus integrantes empiezan a organizarse para no perder el contacto, sobre todo, y para transmitir su cultura a las generaciones más jóvenes. Fueron éstas, precisamente, las principales protagonistas de la tarde con sus bailes, tanto los tradicionales del país sudamericano como otros más modernos que podrían interpretarse en cualquier lugar del mundo. Entre los espectadores se encontraban la delegada provincial de Cultura, Milagros Lantes; el alcalde, Evencio Ferrero; la edil de Emigración, Dores Silveira, y el cónsul de Uruguay en Galicia, Gonzalo Koncke, que pasó toda la jornada de ayer en Carballo, por la mañana en el Pazo da Cultura, atendiendo las consultas burocráticas de sus paisanos, y después de comer en el nuevo local, que estará abierto de viernes a domingo, a partir de las seis de la tarde, para que los socios tengan un lugar en el que reunirse, charlar, tomar mate e incluso bailar. En principio, el grupo de danza que dirige Socorro Gómez, que fue muy aplaudido ayer, seguirá ensayando en el Pazo da Cultura; pero entre los proyectos inmediatos de la Asociación de Uruguayos por el Mundo figura la creación de un equipo de docentes que imparta clases de apoyo a los estudiantes de primaria y secundaria. «Algunos van bien, pero muchos van para atrás, porque el cambio es muy grande», explicó Mónica Silva, vicepresidenta de la entidad. Arropados por otros compatriotas llegados de Vigo o Santiago, los uruguayos asentados en Carballo disfrutaron de «un sueño de muchos años», como definió el presidente, Óscar Silva, que lleva trece años en la villa carballesa, la apertura del local. No faltaron el mate ni platos tradicionales de aquel país como la pascualina, una torta de espinacas o acelgas; la fainá, que se elabora con masa de harina de garbanzo, o la pizza, que también forma parte de la gastronomía uruguaya. De Galicia se quedaron con la empanada. Y no faltó tampoco la emoción, que estuvo a flor de piel cuando Martha Silva y Pablo Martínez interpretaron un baile típico.