?esde el mes de febrero del año pasado está en vigor la nueva legislación para dar de baja un automóvil. Esta normativa obliga a cada conductor a llevar su coche a un desguace autorizado para cumplir con ese objetivo. En la actualidad, más de sesenta establecimientos de Galicia están autorizados por Medio Ambiente para la operación, y se denominan técnicamente Centros de Tratamientos de Vehículos. Su creación fue acordada para erradicar los cementerios de coches abandonados en solares, parcelas y aparcamientos, que además de lo negativo de su impacto visual, entrañaban riesgos medioambientales. En las zonas rurales, el Seprona ha realizado un constante seguimiento para comprobar que los propietarios -o, en su caso, los concellos- retiraban los vehículos. Estos desguaces garantizan que reutilizarán y reciclarán la mayor parte de los componentes del auto y, en último caso, enviará a un vertedero legal las partes en las que ellos no sea posible. En principio, se trata de un servicio gratuito. La red gallega de CAT expedirá, a cada vehículo en desuso, un certificado de destrucción, que es un documento imprescindible para que la DGT tramite la baja del vehículo, fundamental para dejar de pagar impuestos locales o el cese de la ITV, entre otras.