El presidente mandó parar

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

03 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EL SENTIDO común indica que en Galicia no se está construyendo como es debido. Las leyes, esas que parecían no existir, debían sugerir lo mismo, así que era cuestión de tiempo que alguien decidiera que esos textos pensados, votados y aprobados, tenían que servir para algo. Y la Xunta mandó echar el freno. En Sada se dijo basta. En Tui también. Y seguro que en la Costa da Morte muchos andan nerviosos estos días esperando a verse en el próximo titular. En unos tiempos en los que los ayuntamientos pugnan por más competencias, el urbanismo es motivo especial de reflexión. Básicamente porque son precisamente los ayuntamientos los que hasta el momento más han hecho la vista gorda con el hormigón. Parece que no tiene mucho sentido que cada uno haga en su parcela municipal lo que le de la gana. Sobre todo porque hacer las cosas mal es fácil, pero corregir lo mal hecho, no.