El Concello de A Laracha experimentará en los próximos años un bum inmobiliario sin precedentes que supondrá la construcción de más de medio millar de nuevas viviendas, gran parte de ellas unifamiliares. Para que sea una realidad, el gobierno municipal ha aprobado en los últimos meses varios planes parciales. Los últimos, que supondrán la edificación de 320 viviendas obtuvieron ayer el visto bueno de la junta de gobierno local. El plan parcial del área de reparto AR-S7 supondrá la urbanización de 51.000 metros cuadrados situada en la zona de Cillobre y Miñoteira. De la superficie total, algo más de 30.000 metros cuadrados serán edificables y cerca de 21.000 se destinarán a espacios públicos. Según el proyecto aprobado se construirán un máximo de 250 viviendas, «de las que parte estarán destinadas a chalés unifamiliares y la otra parte a edificios de dos plantas y bajo cubierta». Además, aprobaron de forma definitiva los estatutos y bases de actuación de la junta de compensación del área de reparto AR-L6 A Brea, situada entre las calles Santiago y Badolmero Fraile. En esa zona se podrán construir 70 viviendas. Ambos proyectos se suman a los 210 pisos y chalés unifamiliares que la empresa larachesa Melchor Barreiro promoverá en el área de reparto Buenos Aires, una parcela de algo más de 43.000 metros cuadrados situados enfrente de la calle de Cristal. Otro gran proyecto es la urbanización Monteclaro que la empresa coruñesa Provigestión está ejecutando en la zona de Cancelo do Medio, frente a la salida de la AG-55. Por otra parte, la junta de gobierno dio el visto bueno a la licencia para la rehabilitación y musealización de la casa rectoral de Golmar, en la que se ubicará el museo activo y centro de interpretación de los molinos de la Costa da Morte, en el que se invertirán 245.000 euros.