Un juzgado de lo contencioso lo obliga a pagar mil euros Los vecinos del edificio denuncian que esta misma semana se celebraron tres velatorios
27 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El tanatorio San Adrián de Malpica sigue trayendo de cabeza a los vecinos del inmueble en el que está ubicado. No sólo a ellos, sino también al alcalde de la localidad, José Ramón Varela Rey, que deberá pagar mil euros por no haber clausurado el negocio. Así consta en un auto de ejecución de sentencia del Juzgado de lo Contencioso número 2 de A Coruña, que le ha impuesto una multa coercitiva porque, según señala, el regidor no utilizó todos los medios que tenía a su alcance -incluida la retirada del generador eléctrico instalado por el propietario del tanatorio-, ni recabó el auxilio de otras Administraciones, para precintar el negocio y evitar que éste siga funcionando, tal y como le obligaba una sentencia del 30 de enero del 2003. Además, el Juzgado establece que Varela Rey no podrá recurrir la resolución y deberá cumplir el fallo de la sentencia. Es decir, además de pagar, el alcalde malpicán deberá ejecutar el cierre del tanatorio de forma inmediata. De lo contrario, y según fuentes judiciales, el regidor podría ser acusado de desobediencia pública. La decisión del Contencioso fue notificada ayer al alcalde, el mismo día en el que en el tanatorio San Adrián se estaba celebrando un velatorio. Y no fue el único de estos días, ya que, desde el pasado viernes, la policía municipal tuvo que personarse en tres ocasiones en el local para levantar acta de que el negocio sigue funcionando con normalidad. Más quejas Los vecinos del inmueble, situado en el barrio de A Camuza, aseguran que ya han perdido la cuenta de las veces en que el propietario del tanatorio ha reventado el candado colocado por las autoridades municipales. Se quejan de que el ruido es insoportable por las noches -«os portazos son continuos e a calquera hora»- y que el generador eléctrico instalado en el patio comunitario a principios de año -cuando el Ayuntamiento ordenó a Unión Fenosa que le cortasen la luz- provoca «unha fumareda insoportable que incluso entra nas vivendas e xa amarillou as paredes das escaleiras». Los inquilinos del inmueble, aseguran también que la semana pasada, y debido a las intensas lluvias, el negocio, al que también se le ha cortado el agua y ha instalado un depósito, «inundouse e tivo que vir unha cisterna para desatascar todas as tuberías do edificio».