DOCUMENTACIÓN | Un multimillonario proyecto que pende de un hilo desde el 2002

La Voz

CARBALLO

? finales del 2002, la comisión de gobierno del Concello de Laxe aprobó el plan parcial para el desarrollo urbanístico de un área de 100.000 metros cuadrados entre el campo del Escarabajo y el pabellón polideportivo. Casi al mismo tiempo se daba a conocer el ambicioso proyecto urbanístico de Fadesa, que entonces preveía una inversión cercana a los 30 millones de euros y la construcción de 190 viviendas en primera línea de playa. El proyecto, sin embargo, quedó en el aire a la espera de que la Xunta excluyese los terrenos de la Red Natura, algo que ocurrió en junio del año pasado, casi al mismo tiempo que el equipo del arquitecto Alfredo Garrote retomaba la redacción del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). En marzo de este mismo año, la corporación municipal dio el visto bueno -con los votos en contra del PP y del CDI- a un convenio firmado entre el Ayuntamiento y Amelia Menéndez-Manjón, propietaria de una finca de algo más de 25.000 metros cuadrados en Rego dos Cabalos. El acuerdo establecía que Menéndez-Manjón cedería cerca de 11.000 metros cuadrados para la construcción del campo de fútbol municipal. A cambio, el Ayuntamiento se comprometía a incluir los restantes 15.000 metros cuadrados en el Plan Xeral como suelo urbanizable de uso residencial y hostelero. Un mes después de este pleno, la corporación municipal volvió a reunirse para sacar adelante un nuevo convenio, en este caso entre el Ayuntamiento y Fadesa. Este documento establecía la urbanización de alrededor de 50.000 metros cuadrados, con una edificabilidad de algo más de 19.000. Aseguraba el texto que Fadesa era propietaria, «en virtud de documentos privados de compraventa de fecha 17 de octubre del 2002», de todos los terrenos y en ellos, preveía la construcción de un total de 175 viviendas -136 pisos, 23 chalés adosados y 16 pareados-. El convenio recogía también los 11.000 metros cuadrados para el campo de fútbol, 1.700 para aprovechamiento municipal y algo más de 5.000 para zonas verdes. El texto establecía que el convenio se incluiría en el PXOM y que un mes después de que éste entrase en vigor Fadesa presentaría el proyecto definitivo de equidistribución y urbanización. Además, se comprometía a finalizar 80 viviendas en el plazo de dos años. A finales del pasado mes de septiembre, el Ayuntamiento cumplió su palabra y aprobó, de forma inicial, el PXOM, en el que, tal y como se había comprometido, se incluía el convenio con Fadesa. Sin embargo, y curiosamente, los propietarios del solar rompieron su acuerdo con la inmobiliaria casi al mismo tiempo que ésta firmaba su convenio con el Ayuntamiento que, ahora, tendrá, de alguna forma, la última palabra.