Reportaje | En los montes de Oróns hay un yacimiento de piedra ornamental
24 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Un monte de Oróns, en la parroquia de Bamiro-Vimianzno, guarda en sus entrañas una mina de granito negro. O puede que sólo sean vetas, pero algo hay, seguro. Ya extrajeron hace seis años, en las primeras catas, algunos trozos, y su color y belleza es sorprendente. Al menos, para esta comarca, donde esta variedad granítica, destinada sobre todo a fines ornamentales -esculturas, lápidas...- no es muy conocida. Uno de esos primeros trozos de oro negro está en poder de Ciriaco Llamas, un vecino de Oróns a quien un grupo de importantes empresarios de Carballo, constituidos en sociedad con el nombre de Granitos de Baio, ha arrendado uno de sus montes, de diez ferrados de extensión -y otro de siete al lado- para explotar la cantera. No tardarán en hacerlo, salvo sorpresas: tienen ya todos los permisos, salvo uno, el del Concello. El alcalde, Alejandro Rodríguez, señalaba ayer que estas cosas «levan o seu tempo e hai que estudalas ben» , pero no cree que pueda demorarse en exceso la licencia. Ese trozo de Ciriaco, gemelo de otro que se le entregó al propio alcalde, fue extraído hace unos seis años en una finca colindante a la suya, con cuyo dueño, al parecer, los empresarios no llegaron a un acuerdo económico para el alquiler. En la de su propiedad, no obstante, se realizaron diversas perforaciones y se comprobó que hay más roca similar, y no por todo, sino en una área importante. Unos metros más allá, y la piedra se vuelve blanca. Y es posible que el yacimiento tenga más ramificaciones. El descubrimiento de esta cantera lo realizó, a finales de los años noventa, «un señor» -relata Ciriaco- que un día apareció por aquellos montes y mostró interés por el subsuelo. Un hecho que llamó poderosamente la atención de los vecinos, ya que, pese a su conocimiento del lugar, nunca se habían imaginado la riqueza que presuntamente dormía bajo los pinos y eucaliptos. Algún saliente sí podía haber, pero sin despertar mayores pretensiones. Hasta que los empresarios carballeses sí se pusieron al tema, crearon la sociedad, encargaron mediciones y perforaciones a una empresa vasca, gestionaron proyectos y permisos y la cosa se puso a andar. Y ahora por aquel lugar, con otros ojos, también camina Ciriaco Llamas, de Oróns. El del oro negro de Oróns.