Síntomas de recuperación

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

24 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

QUEDA MUCHO por hacer, pero está claro que la Costa da Morte no es lo que era hace diez años. Es mejor, y eso también hay que decirlo. Se ve en los síntomas. La hostelería despierta de su letargo y los hay que se atreven a hacer cosas nuevas. Platos distintos, comidas exóticas, vinotecas en las que es posible tomarse algo más que los tres clásicos. El mantel de papel empieza a dejar sitio a los de verdad. Y lo mismo en todo lo demás. En los caminos, en los márgenes de las carreteras, empieza a haber señales marcando rutas para hacer a pie, caminos para conocer el patrimonio. Empieza a haber museos y las casas de la cultura permiten que las reuniones dejen de celebrarse en los bares. En esa década se consiguieron centros médicos, colegios, un hospital y hasta recuperar algo del marchito patrimonio, como en Dombate y O Allo. Ese es el camino a seguir. Mejor no apartarse de él.