Reportaje | Dos militares con el mismo destino
20 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Calder tenía 15 barcos de guerra, cinco menos que sus enemigos, a los que atacó un día de niebla espesa frente al cabo. Su armada fue la mejor parada en un enfrentamiento en el que logró hacerse con dos navíos españoles y puso en fuga a los franceses. Pero no bastó. Y eso que hizo 1.200 prisioneros. El vicealmirante cayó en desgracia y, tras pasar por un consejo de guerra, no volvería a navegar por haber rehuido el combate con la escuadra enemiga en los dos días que siguieron al primer enfrentamiento. Tampoco Vielleneuve corrió mejor suerte. Estando en Galicia tras la batalla recibió orden de poner proa a la costa francesa, pero, creyendo que se encontraría a la armada británica en su camino, decidió cambiar de idea y salir hacia el sur. La esperanza de conquistar Inglaterra se desvanecía. Se refugió en Cádiz y allí, en octubre de ese mismo año, se buscó la flota su final. Si Calder dejó de navegar tras un juicio militar, a Pierre Charles Jean Baptiste Silvestre Villeneuve la cosa le salió aún peor, pues fue hecho prisionero a bordo del Bucentaure durante la batalla de Trafalgar por las fuerzas del almirante Nelson quien, esta vez sí, conoció mejor suerte y gozó de altos honores. El francés nunca tuvo fama de buen marino. Sí la tuvieron los españoles, quienes sufrieron muchas pérdidas bajo el mando del militar del país vecino. El francés apareció muerto un año después en un hotel de París, con seis puñaladas en el pecho. Se dijo que se suicidó. La historia le echa la culpa del desastre de Trafalgar. Fue su decisión de sacar la flota de Cádiz la que dio al traste con la armada. Calder no tuvo tiempo de cometer más errores por decisión de su Gobierno. Eso sí, vivió más que su colega. hasta 1818. Seguro que los dos recordaron hasta el final de sus días aquel lugar de la Costa da Morte que significó el principio del fin de sus carreras militares. Los que parecen no recordarlo son los historiadores. A nadie se le ha ocurrido conmemorara la batalla de Fisterra.