El panorama de siempre

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

12 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

ERA MÁS que previsible. Hace un mes decíamos que el sol nos cogería desprevenidos para estrenar la temporada de verano. Y así fue. En España es noticia cuando llueve y cuando hace sol, porque parece que aquí, será un mal genético, cuesta acostumbrarse al cambio de estaciones. En la Costa da Morte no somos una excepción. Así, los que quisieron disfrutar de los primeros rayos de sol en las playas de la zona, tuvieron que pedirle permiso primero a la basura par poner su toalla sobre la arena. Flaco placer se puede obtener de compartir playa con delfines muertos, botellas vacías, latas oxidadas y una amplia gama de compresas y pañales. Pero así son las cosas y ya sabemos que desde los ayuntamientos la basura sólo empezará a oler en julio, que será cuando la Diputación pague las cuadrillas de limpieza. Mientras tanto, va a ser mejor quedarse en casa. O ponerse la antitetánica y taparse la nariz.