En directo | Fiesta gastronómica en Vimianzo Cerca de 1.200 personas participaron en la comida anual a la que invita el Ayuntamiento y en la que atienden las mesas funcionarios y concejales de la corporación local
30 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Ya es un clásico. La comida a la que cada año invita el Ayuntamiento de Vimianzo es una institución. Tanto, que hasta gobierno local y oposición comparten mesa. Eso sí, la suya se pierde entre los cientos de tableros que convierten por un día, y con mucho trabajo, el polideportivo local en un restaurante atendido por profesionales... del sector público. Fueron cerca de 1.200 (la lista decía 1.197) mayores los que respondieron a la invitación de la alcaldía y se dejaron para caer para comer y pasar la tarde. El menú prometía, ya desde las cantidades: 2.400 de merluza y otras tantas porciones de carne asada. A eso había que sumarle cientos de empanadas de bacalao y atún y, por supuesto, vino, mucho vino, porque ayer era fiesta y estaba permitido. Cayeron 400 litros de vino y el mismo número de botellas de agua. La Coca-cola, ya popularizada entre los más talluditos, se quedó en los 300 envases de litro y medio. De postre, yogur y roscón, y para los mejor dotados de estómago, café con aguardiente. Para todos fue el baile que vino después y que se prolongó casi hasta caer la noche. La charanga NBA y el grupo de gaitas San Martín de Carantoña fueron responsables de la música. Hasta era posible pasarse algo con el orujo porque no hacía falta conducir: el Ayuntamiento puso a disposición de todos los mayores nueve autobuses para hacer el reparto por las distintas parroquias. La reina de la fiesta, por veteranía, fue María Infesta Espasandín, que va para la friolera de 103, y el rey, José Caamaño, a quien aún le quedan siete para llegar a esa edad envidiable. Ellos fueron los que disfrutaron, los que sudaron la gota gorda fueron los funcionarios, personal contratado y voluntarios (hasta cien) que se encargaron de que a los mayores no les faltara de nada. Desde por la mañana, el día fue de los veteranos en Vimianzo. Después de que los buses hiciesen su ronda parroquial, llegaron a la localidad los invitados. Eran las doce y media de la mañana. Media hora después comenzaba la misa y con ella la actuación de la coral Lusco e Fusco para ambientar la escena. Después de los oficios religiosos le tocó el turno a la fiesta pagana. En ella lo que predominó fue el buen humor y, este año, menos calor que en las anteriores ediciones. Con esta van cuatro y todo parece indicar que el homenaje anual a los mayores se mantendrá mucho tiempo. Pocos tienen tanto éxito de público como el que se celebra en Vimianzo.