Crónica | Jornadas técnicas agrarias El ingeniero agrícola Ramiro Méndez explicó en Traba las mejoras en el cultivo y las posibilidades de explotación de esta leguminosa que auna rentabilidad y calidad
27 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El cultivo de la faba puede ser una alternativa agrícola perfectamente viable en una zona minifundista como a Costa da Morte al tratarse de un producto de calidad, diferenciado y con unos márgenes de rentabilidad que pueden llegar a sobrepasar los 5.000 euros por hectárea. Ésta es una de las muchas conclusiones que se extrajeron de la conferencia impartida por el ingeniero técnico agrícola, Ramiro Méndez Fernández, y que se engloba dentro de las jornadas técnicas agrarias organizadas por el Concello de Laxe en colaboración con el proyecto Singra de Cruz Roja y el Centro de Promoción Rural EFA Fonteboa de Coristanco. Este técnico, perteneciente a la Asociación para o desenvolvemento agronómico do noroeste, enumeró las múltiples posibilidades que ofrece este producto al tiempo que dio cuenta de las experimentaciones que en cuanto a nuevas técnicas de cultivo se llevaron a cabo en los últimos años y que permiten mejorar el rendimiento y los márgenes de beneficio de esta leguminosa. En esta actividad formativa también se dieron distintos consejos sobre la elección de la variedad más adecuada para nuestra zona y sobre el abonado que necesita el terreno para un correcto crecimiento de la planta. Proceso y resultados Méndez Fernández indicó que entre las características que debe reunir una faba para que tenga buena salida en el mercado se encuentran la de que tenga una consistencia adecuada pero que sin que suelte la piel ni requiera mucho tiempo de cocción por lo que señaló la denominada «faba de León» como la más idónea para su cultivo en la zona. En cuanto al terreno indicó que no es conveniente sembrar dos años consecutivos en la misma finca siendo lo ideal una alternancia de productos como la patata ya que la judía aprovecha la riqueza que esta aporta al suelo. Igualmente precisó que es imprescindible que el producto no tenga manchas, para lo que es decisiva la elección de las fechas de siembra y recolección. Lo ideal en este sentido son los últimos días de abril para las labores de plantación y entre el 25 de septiembre y el 5 de octubre para la recolección. Sorprendió a los asistentes la recomendación de secar las fabas sobre una superficie blanca pues al parecer durante el proceso de secado el producto tiene la tendencia a absorber el color del material sobre el que se sustenta. Las fabas son un producto con un alto contenido en hidratos de carbono, fibra, calcio y hierro y que registran en el mercado precios que oscilan entre los 15 euros por kilo de la faba asturiana, que posee denominación de calidad y los 5 o 6 euros por kilo de la faba de Lourenzá. Las próximas conferencias, que se celebrarán los sábados a las 8 de la tarde en el Centro Social Municipal de Traba, tratarán sobre la producción hortícola, la nueva Ley de ordenación del territorio y la seguridad alimentaria junto con la importancia de la trazabilidad de los procesos de producción.