La carretera por el medio

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

30 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

SI A la Costa da Morte le hacen la autopsia seguro que descubren que en su interior estaba dividida por una carretera. Es algo que parece casi genético: ponen una carretera y los pueblos crecen a su vera, como si el asfalto tuviese el poder de atracción de un paisaje fluvial o algo así. Es la pasión fatal por el mundo del motor: los que llevan años viviendo en la avenida Fernando Blanco de Cee saben distinguir por el sonido a un camión Scania de un Iveco. Los de toda la vida te dicen incluso el modelo. Es el placer de salir a la calle y llenarse de humos, de ver como las localidades turísticas no son más que carreteras con casas adosadas. De vez en cuando hasta tenemos accidentes si nos asomamos a la ventana. El peor accidente es haber pensado los pueblos así. A ver cómo quedaría, digamos, Santillana del Mar, si le metemos por el medio la AC-552. A ver si descubrimos ya las vías de circunvalación.