Liderazgos

CARBALLO

ARA SOLIS | O |

17 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

A VECES nos sorprende que en un territorio tan pequeño como la Costa da Morte coexistan tantas asociaciones, y tan distintas. Algo inusual si lo comparamos con otras comarcas gallegas. Es posible que sea otro rasgo identitario, como el paisaje o las costumbres. Si no, a ver cómo se explica que en un país como Suiza, por donde han pasado cientos de miles de gallegos, la mayoría de las principales asociaciones estén regidas por vecinos de la zona. Suiza, por ejemplo: el principal centro gallego de Berna (lo manda uno de Carballo), el segundo de la capital (Mazaricos), uno de los fundamentales de Ginebra (ALaracha), la federación que agrupa a todas las asociaciones (el presidente es de Malpica), el de Liechtenstein (de Muxía), el de Tordoia (en este caso, es obvio, y su titular es de Cabaleiros). Hay más. Y, si no es el presidente uno de por aquí, algún representante habrá que figure en la junta directiva. Sorprendente. No sólo eso. Emigrantes de la zona ocupan puestos relevantes: han saltado a la política, a los servicios públicos, a la radio en gallego (uno de Santa Comba), a trabajar en la ONU, ¡incluso a conducir el coche del embajador de los Estados Unidos! Hay cien ejemplos, de altos y bajos rangos, pero siempre con la vocación de ascenso, con ambición, con un pasado labrado a base de esfuerzo, con un reconocimiento de los compañeros. Y estas cosas, vistas de frente, pero con la perspectiva de la distancia, son para enorgullecerse. La emigración es una lacra, de acuerdo, pero ya que las circunstancias obligaron a tomar esos caminos, desde luego reconforta saber que en lo profesional y en lo social, a muchos paisanos del municipio les ha ido muy bien. Naturalmente, también hay excepciones.