¿Soluciones?

PEPA GÁNDARA

CARBALLO

ARA SOLIS | O |

22 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS SUCESOS de la calle Estrella de Carballo están dando mucho que hablar. El sábado, sin ir más lejos, la noticia de los enfrentamientos me llegó por tres vías diferentes. Ni que decir tiene que cada versión era totalmente distinta, y alguno incluso se atrevió a hablar de palizas. Cada uno de mis interlocutores adornó su historia con detalles que les daban credibilidad, así que era difícil quedarse con alguna en concreto. Todas coincidían, eso sí, en que siempre son los mismos los que montan los follones, y que siempre acaban pagando justos por pecadores. Es decir, que el que salió a divertirse, vuelve a casa con el susto metido en el cuerpo. El problema, me explicaba un amigo el domingo, es que en estos casos no se puede hacer nada: «Si detienen a los chavales, como son menores, tienen que soltarlos al poco tiempo y aunque sean mayores, por muchas barrabasadas que hagan, nunca irán a la cárcel». Lo mismo ocurre, me explicaba, con los robos que se repiten constantemente en la Costa da Morte -y en todas partes, que esto no es exclusivo de una zona-. Mi amigo se divierte comprobando que las iniciales que se publican en el periódico corresponden siempre a las mismas personas, que un día roban un coche y a la semana siguiente se están haciendo con otro diferente. Todo ello, aseguraba, con la permisividad de las fuerzas de seguridad, que como saben que no pueden hacer nada no se cansan en intentarlo. Al final, el debate llegó a donde siempre: hacen falta más medios y cambiar las leyes. Los ayuntamientos necesitan más policías y los polis necesitan el respaldo de la legislación. Mi amigo fue más allá: «A los pandilleros hay que encerrarlos y tirar la llave». Más de uno le dio la razón.