San Martiño y magostos

La Voz

CARBALLO

ANA GARCÍA

EL pulso de la Costa da Morte La asociación Queiroga celebró una exitosa fiesta en la que se degustaron los manjares del cerdo y en Cances degustaron castañas

13 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Avanza el mes de noviembre y los magostos y las fiestas en honor de San Martiño comienzan a proliferar por toda la comarca. El viernes fueron los responsables de la asociación Queiroga de Paiosaco los que lograron congregar a numerosos vecinos de la localidad para participar en una exitosa cena baile que se prolongó hasta las tres de la madrugada. Teresa Martínez , presidenta de la entidad; Gonzalo Figueroa , vicepresidente; Elena Loureiro , tesorera; Lorena Martínez , secretaria, y el resto de los vocales y los voluntarios de la asociación se encargaron de que todo saliese a pedir de boca y que muchos piensen ya en la edición del próximo año. ?ontinuando con las fiestas típicas de estas fechas, las escolas de Cances acogieron ayer el magosto organizado por la asociación San Campio. Al igual que en Paiosaco, los vecinos de la zona no fallaron e hicieron frente a las bajas temperaturas para disfrutar de una tarde de castañas, vino, chocolate y bizcochos. Además, las actuaciones de los grupos de gaiteiros y cantareiros contribuyeron a animar una completa jornada en la que también hubo momentos para contemplar una exposición fotográfica. Otra fiesta se celebró ayer en Muxía. En este caso las celebraciones se debían a la inauguración del nuevo tanatorio de la localidad, un acto que reunió a numerosos vecinos contentos de contar con un servicio tan necesario. Allí estuvieron, además del propietario del negocio, Manuel Pombo Suárez ; el alcalde de la localidad, Alberto Blanco ; el juez de paz, Juan Carlos Luaces , y, por supuesto, el párroco de Muxía, Manuel Liñeiro , que bendijo las instalaciones. También en Muxía, el viernes por la mañana se produjo una curiosa escena entre el vicepresidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo , y el alcalde de Zas, Ernesto Rieiro . El primero, acostumbrado a recibir peticiones de los regidores de la zona, aprovechó la inauguración de la nueva fachada marítima de la localidad de A Barca para pedirle al zacense que le preste su Porsche para dar un paseo un fin de semana. ¿Quién sabe? Tal vez un recorrido en un deportivo por las carreteras de la zona lo anime a acelerar las inversiones pendientes.