PASABA POR AQUÍ
25 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.MUCHAS DE las ferias que se celebraban antaño en la Costa da Morte han desaparecido. El progreso nos ha traído el teléfono, los coches, las discotecas, los restaurantes, las vacaciones... y ellas , que prácticamente eran el único lugar en el que podían relacionarse las personas, han perdido su razón de ser. Claro que esto es sólo teoría. Basta con ver la afluencia que tienen los mercados en las localidades en las que han sabido no sólo conservarlos, sino incluso potenciarlos: con nuevas infraestructuras, como en el caso de Paiosaco, o con campañas promocionales como la que se está llevando a cabo en Carballo. El otro elemento que garantiza el éxito de las ferias son los productos, que, por muchos requisitos sanitarios que les obliguen a cumplir, seguro que los superan con creces. A pesar de todo, las ferias son una manifestación cultural con plena vigencia, como toda la vida.