Las constructoras constatan que los robos han crecido en los últimos cuatro meses

La Voz LA VOZ | CARBALLO

CARBALLO

Las principales compañías de la Costa da Morte sufren actos vandálicos casi todos los fines de semana Las empresas se plantean contratar vigilantes aunque «non son rentables»

28 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Los alcaldes de Bergantiños fueron los primeros en lanzar la voz de alarma: los actos vandálicos y los robos están creciendo en la Costa da Morte. Pero no son lo únicos que han constatado una realidad que cada día se está haciendo más patente. Los comerciantes se quejan de que este tipo de sucesos han aumentado en las últimas semanas, y los constructores y promotores inmobiliarios aseguran que los robos en las obras son tan habituales que ya ni se sorprenden. Constatan, eso sí, que los actos han crecido, sobre todo, desde hace «cuatro o cinco meses». La empresa pontecesana López Cao es de las más afectadas de la Costa da Morte. Según explica uno de sus responsables, en menos de un mes han recibido ocho desagradables visitas en la obra que están realizando en la carretera de Carballo a Caión. «Que haia roubos non nos sorprende porque sempre os hai, pero isto xa é demasiado», aseguran desde la compañía. En veinte días que llevan trabajando, los ladrones han entrado en la caseta de obra y se han llevado material de todo tipo, así como pequeñas maquinarias. En este caso, sin embargo, los cacos se han centrado en el combustible y en los ocho robos «leváronse gasóleo dos camións». En total, más de 1.200 litros y casi 1.500 euros en pérdidas. «Chegou un momento en que optamos por non pechar os depósitos porque os destrozaban», explican desde la empresa. Soluciones La obra, que abarca seis kilómetros, tiene un plazo de ejecución de un año y, si la situación no mejora, la compañía se plantea contratar a un vigilante -medida que ya han tomado algunos promotores inmobiliarios-, aunque reconocen que ésta tampoco es una solución definitiva. «Hai que ter en conta que traballamos en obras moi grandes, onde hai máquinas en varios puntos e os ladróns non son tontos e tamén vixían ao vixiante», explican desde López Cao. De la misma opinión es uno de los responsables de la Constructora Ponciano Nieto: «Na obra que fixemos na estrada de Muros a As Paxareiras puxemos un garda porque era unha obra moi grande e nunha misma noite chegaron tres persoas diferentes a roubar». Además, explican que no es una medida rentable, «sobre todo si temos que contratar a alguén para cada unha das obras, porque, de media, facemos quince de cada vez. Salvo que rouben todos os días, non é rentable». La empresa de Zas también sufrió las consecuencias de los ladrones la semana pasada en la obra que realizan en la carretera de Baio a As Grelas. En esa ocasión, el botín fue «o gasóleo dos camións e un vibrador». En mes y medio, la constructora ha sufrido cuatro visitas nocturnas que les ha costado alrededor de 12.000 euros. En A Laracha forzaron la caseta de obra y se llevaron numerosas herramientas valoradas en cerca de 2.500 euros. También sufrieron robos en Corcubión, «onde optamos por poñer un garda durante algo máis de seis meses». En su caso, aseguran, las mayores pérdidas se producen por los actos vandálicos: «Si somos cuidadosos, as cousas de máis valor volven á base, pero non podemos evitar que collan as máquinas. A última vez tiraron unha por un barranco e iso costonunos máis de 6.000 euros».