Tapar los ojos

CARBALLO

BERRO SECO | O |

26 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA DROGA, otra vez. El termómetro de la delincuencia sube de nuevo en la Costa da Morte animada por el humo del hachís. El mercadeo llevó a un secuestro y a una persecución policial de película. El Fisterra es, cada vez, escenario de nuevos episodios de delincuencia propios de lugares donde las mafias del narcotráfico empiezan a enraizarse. Los ajustes de cuentas son la muestra más palpable de nueva realidad. No se puede tapar los ojos.