PASABA POR AQUÍ
07 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.POR RAZONES de integridad física no voy a dar nombres, ni lugares, ni siquiera cargos. Aprecio mi vida, pero llevo meses mordiéndome la lengua y ya no aguanto más. No se trata de una cuestión de estudios, ni de inteligencia, ni de dinero, sino de capacidad. A mí jamás se me ocurriría pilotar un avión o hacer un caldo porque no sé, ni creo que por mucho que me esforzase fuese capaz de hacerlo. Ni con un máster en pilotaje ni en cocina autóctona, ni con un cociente intelectual de 230. Se puede o no se puede. Por eso no entiendo y me saca de mis casillas que ciertos individuos de la Costa da Morte (pasa en todas partes, no es una singularidad de la zona) se empecinen en desarrollar actividades (léase política, educación...) para las que no están ni estarán jamás capacitados. Y los demás a aguantarlos. Menos amor propio y más sentidiño conseguirían que avanzásemos. O no.