Los solteros corren más

La Voz

CARBALLO

El pulso de la Costa da Morte Los trabajadores más jóvenes del Concello de Vimianzo le metieron diez goles a los casados en un partido que causó gran expectación

15 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Esperaban a cuatro o cinco personas en las gradas como espectadores, y casi clogran el lleno de la temporada. El partido entre solteros y casados de funcionarios, trabajadores y concejales ( José Antonio Miñones y Manuel Rodríguez ) del Concello de Vimianzo despertó un gran interés en la localidad, dado el desafío público que los solteros lanzaron a los casados sobre su capacidad física y su presencia de ánimo. Al final, y pese a que a los emparejados aguantaron bien el tirón (llegaron a estar empatados a seis tantos), en el sprint final se impuso el poder definitorio de la juventud, y allá fueron cuatro goles más. Total, que solteros, 10; casados, 6. Hay que destacar en los primeros el fenomenal encuentro de Félix , de Servizos Sociais, porque él solito, con alguna asistencia, se encargó de meter ocho goles. En la otra parte, la de los casados, se rumoreaba que a algunos les pesaban más los kilos que los años, y no ha de valer la excusa de que entre los contricantes había dos federados, uno que juega en el Vimianzo, y otro, con el Soneira. Excusas baratas. Lo que pasa es que la juventud es la juventud y los partidos duran más que diez minutos. Al final, todo se arregló con una buena cena (que tuvieron que pagar los perdedores, naturalmente) en una conocida parrillada local. A ver el año que viene qué pasa, cuando alguno de los solteros se pase al otro lado. Aunque a algunos les parezca que este sustantivo puede adjetivarse para definir algunas sesiones pleanrias de la comarca, en esta ocasión hay que escribir la palabra con mayúsculas porque se trata del genuino mayor espectáculo del mundo. El Circo de Portugal está en Carballo, en el barrio de San Cristovo, y con él las fieras de toda la vida y los payasos que hacen reír como lo hicieron siempre. Que cada vez es más difícil. Así les está saliendo, bordado, un curso de ídem a las cursillistas que lo siguen en el centro social de Neaño, en Cabana. Una magnífica afición que, además de distraer, es todo un arte.