Cuidar lo propio

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

26 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

AHORA QUE el senderismo empieza a considerarse casi un deporte nacional, y que a la Costa da Morte se desplazan forofos del trekking llegados desde toda Galicia, es hora de empezar a pensar en velar por una herencia que nos salió gratis. Ya que después de siglos luchando por igualarnos con el resto de Galicia sin ningún resultado, seguimos manteniendo entero el carácter de aldea, ha llegado la hora de hacer negocio. La gente viene a gastar sus botas en los montes porque aquí existe aún la posibilidad de caminar por un sendero durante una hora sin encontrarse un paso elevado o un videoclub, y los forofos de la naturaleza, en general gente urbana -todo el mundo disfruta con lo que no tiene-, valoran la paz del mundo sin civilizar. Por eso duele encontrar senderos sin señalizar, con basura en cualquier curva o frecuentados por los amantes del graffiti y el motocross. Sólo nos faltaba perder también eso.