Los años de la ilusión

JOSÉ FERNANDO CARRILLO UGARTE

CARBALLO

TRIBUNA ABIERTA | O |

02 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

DESDE LA perspectiva que el tiempo da a los acontecimientos y a las actuaciones políticas se puede afirmar que el cuatrienio de 1991 a 1995 fue el más fructífero que ha disfrutado Fisterra a lo largo de su reciente historia, pues fueron muchas las iniciativas, las reformas administrativas, los proyectos y las obras que se consiguieron como nunca antes ni después se han hecho. Se consiguió la iniciación del proyecto de abastecimiento de agua desde el embalse de Santa Uxía de Ézaro, en colaboración con los demás ayuntamientos de la comarca y con el apoyo del entonces presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda, que también se volcó a favor de la Costa da Morte financiando el Plan Estratégico para la Asociación Neria y que le permitió a ésta el poder optar a los programas europeos con los que se ha favorecido la comarca. Se creó la Mancomunidade Comarca de Fisterra con los municipios de Corcubión, Dumbría y Cee. En esos años, también, la Diputación apostó por el turismo náutico deportivo, que por desgracia, se abandonó desde esa administración en años posteriores. También dotó a Fisterra de uno de sus monumentos más emblemáticos como es el del Emigrante. En Fisterra se reformó interiormente la Casa do Concello, el mercado, se dotó a la villa de una plaza de la Constitución de piedra y de acuerdo con la arquitectura del casco antiguo y se inició la recuperación del adoquinado en el mismo. Se dotó a la Cerca de la barandilla que tantos accidentes había causado su no existencia y se construyó el muro de la Ribeira. Muchas fueron las obras en la zona rural, como también muchas fueron las falsas querellas para destruir judicialmente la acción política a la persona del entonces alcalde. Se construyó el polideportivo y la grada del campo de fútbol. Se hicieron los proyectos para la reforma del entorno del Faro y los planos para la rehabilitación del Semáforo en colaboración con la Demarcación de Costas, que apoyó la realización de los paseos marítimos de Sardiñeiro, Langosteira y Corbeiro. También, se hizo el carro varadero, se reformó la administración de la lonja y se compró la primera máquina para fabricar hielo. Muchas fueron las actividades en el campo de la cultura, el deporte, formación para el trabajo, conservación de las tradiciones populares y los servicios sociales. Se acometió la confección de las Normas Subsidiarias de Planeamiento Urbanístico. El trabajo fue ingente en todos los campos, pues mucho había y hay por hacer en Fisterra, pero hay quien piensa que todos quieren ir a la alcaldía por intereses personales (alguno habrá), otros sólo defienden las siglas de partido como si se tratara de hinchas de un equipo de fútbol o por el prurito de ostentar un cargo sin pensar en lo que ello representa para el futuro y bienestar de un pueblo. Luego, así nos luce el plumero.